En el capítulo 6 nos encontramos con los temas de la censura, de la hipocresía, y del engaño.
El sacerdote, el labrador, el barbero, la sobrina de Don Quijote y la ama de casa todo toma parte a de esta decisión de censurar la biblioteca de Don Quijote. Ellos atraviesan todos los libros en su biblioteca a destruir cualquier libro que piensan que atribuye a la locura de Don quijote por las historias de la cortesía y los caballeros errantes.
Sin embargo, está durante el acto de revisar sus libros, que se encuentren con algunos desacuerdos con respecto a cuáles libros son “malos” y cuáles no son “tan malos.” Es la opinión de la ama de casa y la sobrina que todos sus libros son malos y deben ser destruidos mientras el peluquero y el sacerdote atraviesan cada libro individualmente. Durante este repaso, el sacerdote muestra insinuaciones de hipocresía porque él quiere salvar muchos de los libros (para él mismo) aunque él dice que los salva porque son escritos por sus amigos o son parte de historia.
Cuando ya se han quemado la mayoría de los libros de Don Quijote, ellos vuelven a arreglar su biblioteca y lo convierten a un cuarto que se parece el mismo. Es como nunca fue una biblioteca, porque quitan todos los libros y dicen que fue Satanás. Engañan a Don Quijote y dicen que lo hacen para protegerlo de las malas ideas de sus libros y de la locura que se provocan… aunque ellos sí mismos simplemente lo utilicen como un expiatorio.
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